Rodrigo decide cambiar su estado de aburrimiento en clase con el uso de un cañito de lapicera y papel salivado, para así lograr alterar al profesor Vorstellen, que escribe sobre el pizarrón al frente, sin importarle si sus alumnos lo escuchan o no.
Antonella CortsUn día como cualquier otro el abuelo toma un adaptador para enchufar su radio en el altillo y escuchar el partido de basquetbol. El no lo sabe pero esta acción rompe con el equilibrio de adaptadores del hogar, esto desata un mal entendido en la familia que termina en una discusión donde aflora el verdadero conflicto familiar que poco tiene que ver con el adaptador. Este altercado libera energías igualando potenciales lo cual estabiliza el circuito.
La historia transcurre en la casa donde vive la familia Aragón integrada por Daniel y Silvia, los padres de Facundo y Agustina, con ellos también vive su abuelo José, padre de Silvia.
Un abuelo tiene a su mejor amigo, su perro, muy enfermo. Se apoya en su familia para salir adelante.
Lucía CapparelliLex (Sandra Rodríguez) economista de 35 años, llega a su casa luego de un largo día, igual a todos los anteriores. Después de comer algo congelado, como su vida, se dispone a seguir trabajando sobre el caso que la distrae de pensar en lo que realmente la atormenta: la pérdida de su familia. Es una mujer que se encuentra sumergida en una angustia profunda y entre la rutina y el vacío se encuentra en lo onírico de la frase cliché “si pudiera volver el tiempo atrás”.
Este cortometraje de ciencia ficción coloca a Lex en una habitación desconocida. El personaje va descubriendo las consecuencias de sus actos a medida que avanza el relato.
Se vuelve difícil definir el momento en el que vive. Conviven elementos del pasado, del presente, y varias versiones de un futuro. El tiempo no lo marca ella sino que un reloj que no se sabe cuando dejará de marcar el paso.